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Libro: Voces o Silencio
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Cuentos Cuentos: El libro de los recuerdos
Editado el Voces el Saturday a las 11:15:00, el 15 September del 2007
Contribución de Voces

El barro de Tomachevo cruzó el Abuelo, que quería cruzar el mar. Y llegó con su documento falso, al consulado de esta pobre América. Allí, le habían dicho, no se fijan mucho, no entienden nada, les da lo mismo. Allí también es América, aunque no tanto. Lo que vale es salir de Europa, lo que vale es cruzar el mar. Desde una América ya será posible llegar a la otra, la del Norte, la verdadera. Y no se fijaron, o no les importó, o no entendían nada, y el Abuelo pudo ponerse en camino para cruzar el mar...

El Abuelo Gedalia Rimetka, siempre elegante pero muy flaco, subió al barco en Odessa y se puso a cruzar el mar.El mar era muy largo, el barco era italiano. Los hombres dormían todos juntos en la bodega. Todos vomitaban pero el Abuelo no. Gedalia, alto y flaco, veía vomitar a sus hermanos de barco. Había polacos y rusos y también italianos, embarcados en Génova.

En el barco se comía mucha pasta. Macarrones y ñoquis pero no ravioles. Fusilis, cintitas, fetuccini. A la bolognesa, con tuco, con pesto. Por eso cuando el Abuelo llegó a América ya no era flaco. En veinte días había engordado vente kilos. El Abuelo comía mucha pasta y no vomitaba. También, desde que llegó a Brasil, comía banana.

Llegaron primero a Pernambuco. Había negros, había indios, hacía mucho calor. Al Abuelo no le gustó. ¿Esto es América? Decían, decepcionados, los hermanos de barco. Cambiar barro por barro, mal negocio. Barro caliente en vez del barro frío de Polonia. Pero embarcaron bananas. Primero verdes, después amarillas, grandes cachos de misteriosas bananas.

Así fue como un muchachito flaco y aventurero se embarcó en Odessa y el Abuelo Gedalia, gordo y severo, bajó en Buenos Aires. Nunca quiso comer frutillas. Frutillas se encuentran a montones, en el bosque. Bananas es algo: bananas es otra cosa.

Fuente: Ana María Shua, El libro de los recuerdos, 
                                     Emecé, 2007


 
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